ENTREVISTA: Martínez Torrón: “no es concebible una sociedad que sea …”

Prof. Dr. Javier Martínez Torrón

Prof. Dr. Javier Martínez Torrón

ENTREVISTA: Prof. Dr. Javier Martínez Torrón: “no es concebible una sociedad que sea verdaderamente libre y en la que no exista pluralismo religioso”

A continuación, una entrevista realizada en Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo, a uno de los Catedráticos de Derecho Eclesiástico del Estado más respetados en España y con mucha experiencia y conocimiento en otros países.

Javier Martínez Torrón, es Catedrático en la Universidad Complutense de Madrid.

Muy amablemente, el Dr. Martínez Torrón, ha accedido a esta entrevista para Scientology Noticias. 28 Junio 2012

IVAN ARJONA:  ¿En qué proyecto estas trabajando en la actualidad que abarque la esfera del hecho religioso?

JAVIER MARTINEZ TORRON: En el plano individual, en un estudio comparativo entre la noción de neutralidad del Estado ante el hecho religioso, en Estados Unidos y en Europa, respectivamente, que llevaré a cabo este verano en el Centro de Derecho Constitucional de la Universidad de Stanford, en California. Por lo que se refiere a proyectos de trabajo en equipo, el más importante es mi participación en RELIGARE, un proyecto financiado por la Comisión Europea, que busca nuevos modelos para estructurar la relación entre diversidad religiosa y sociedad secular en Europa (www.religareproject.eu).

IAP: ¿Qué percepción tienes del ejercicio actual de la igualdad en materia de libertad religiosa en España?

JMT: El sistema español de tutela de la libertad religiosa es, en general, bastante eficaz, pero, entre sus deficiencias, la aplicación del principio de igualdad es precisamente la gran asignatura pendiente, especialmente por lo que se refiere a la cooperación del Estado con las confesiones religiosas, que está establecida por la Constitución de 1978. La cooperación estatal con el hecho religioso —no sólo en lo económico— está bastante bien concebida, aunque sea mejorable, respecto a aquellas confesiones que poseen un acuerdo formal de cooperación con el Estado: es decir, con la Iglesia Católica (desde la renovación de su relación concordataria en 1979), y con las comunidades evangélicas, judías y musulmanes (desde los acuerdos de 1992 con las respectivas federaciones). En cambio, la cooperación con las confesiones que no forman parte del sistema de acuerdos es virtualmente inexistente, en clara violación del principio constitucional de igualdad. Es una situación que ha sido reiteradas veces denunciada desde el ámbito académico, pero que ninguno de los partidos políticos mayoritarios ha tenido voluntad de solucionar de momento.

IAP: ¿Crees que la ciudadanía esta suficientemente concienciada sobre le hecho de que vivimos en una sociedad plural, respecto al hecho religioso?

JMT: Mi percepción es que la ciudadanía española, en las últimas décadas, ha ido tomando conciencia gradualmente de que nuestra sociedad es, hoy, religiosamente mucho más plural que en otros tiempos. Lo que no tengo tan claro es que sea consciente de las consecuencias que eso implica, especialmente por lo que se refiere al esfuerzo que las instituciones públicas, y los empleadores, deben realizar para acomodar en la práctica las exigencias morales de muchos ciudadanos cuyas creencias no se ajustan a las convicciones mayoritarias de la sociedad española. Por ejemplo, en materia de descanso sabático (algunas religiones imponen un descanso estricto en día de sábado), uso de simbología religiosa personal (como el velo islámico), o normas dietéticas (piénsese en los comedores escolares o de instituciones penitenciarias). Tampoco se acepta fácilmente que el derecho de libertad religiosa implica el derecho a difundir la propia creencia, aunque se trate de ideas que contrastan con convicciones sociales consolidadas. Quizá el problema se deba a que gran parte de la sociedad española ve la pluralidad religiosa, y la existencia de minorías religiosas, simplemente como un hecho incontestable, pero no necesariamente como algo enriquecedor y positivo para la sociedad.

IAP: ¿Crees que la sociedad actual necesita poner más atención en lo espiritual y el bienestar humano?

JMT: La sociedad contemporánea, que en teoría se basa sobre valores morales y jurídicos profundos, en la práctica está experimentado una deriva hacia el materialismo y el egoísmo, que son fuerzas socialmente desintegradoras. No es que el bienestar material o el individualismo sean malos, al contrario. Pero se vuelven un problema cuando un acento excesivo en ellos hace que se pierda de vista el sentido de comunidad y el sentido de responsabilidad moral. En este ámbito las religiones y creencias equivalentes —la mayoritaria  y las minoritarias— pueden desempeñar una función positiva e importante.

IAP: ¿Qué papel juega, desde su punto de vista, el pluralismo religioso en el mejoramiento social?

JMT: El pluralismo religioso suele ser considerado como una realidad positiva, y en efecto lo es, aunque no por sí mismo sino por ser signo inequívoco de libertad de religión y de creencia. En otras palabras, no es concebible una sociedad que sea verdaderamente libre y en la que no exista pluralismo religioso, en mayor o menor medida dependiendo de su historia y de su composición social. El pluralismo religioso, por otro lado, implica el reconocimiento de que, en materia de creencias, y en el ámbito de la sociedad civil, no podemos aspirar a posiciones uniformes o dogmáticas. Cuando hablamos de operaciones aritméticas no queremos pluralismo: queremos respuestas únicas y precisas; dos más dos ha de ser siempre cuatro, no es algo que esté sujeto a una pluralidad de opiniones. En materia de creencias adoptamos, con toda razón, la solución opuesta: el pluralismo es deseable porque indica que cada persona busca libremente sus propias respuestas a preguntas fundamentales relacionadas con el ser humano; preguntas para las que entendemos que no hay respuestas indiscutibles o “científicas”. Lo cual no significa, naturalmente, que las religiones no deban articular su fe de manera racionalmente comprensible y coherente. Deben hacerlo, al menos si quieren intervenir activamente en el debate público en la sociedad civil.

IAP: ¿Qué consideras necesario que las distintas religiones hagan por la sociedad española, en vista de la situación global actual del país?

JMT: La mayoría de las religiones ya hacen muchas cosas por la sociedad española. Basta pensar en las muchas iniciativas de solidaridad que tienen origen religioso,  que sirven para ayudar a personas que, en estos momentos de crisis económica, pasan por serias dificultades materiales. Una cosa que quizá podrían hacer mejor es llevar a cabo iniciativas conjuntas, es decir, llevar a cabo proyectos comunes, sobre todo de carácter social. Lo cual les llevaría probablemente a tener una mejor relación entre ellas, dejando así claro que la pluralidad religiosa no tiene por qué llevar a situaciones de tensión o de conflicto entre confesiones.

IAP: Muchísimas gracias Javier por tus respuestas.

Más sobre Javier Martínez Torron –  http://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Martínez-Torrón

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